jueves, 23 de enero de 2014

Unos presupuestos para mantener la crisis.

En alguna entrada pasada comentaba que sin dinero no hay economía. Vistos los Presupuestos Generales del Estado parece que la tónica va a ser la misma, y sólo un cambio coyuntural y desde luego alejado de las pretensiones o previsiones gubernamentales pueden hacer cambiar un poco las cosas.

El gobierno, se ha propuesto entre sus objetivos reducir el déficit público de la Administración Central al 3,7% del PIB, que supondrá una reducción del del 4,7% sobre el presupuesto de los Ministerios de media, reduciendo el gasto algo más de 35.000 millones de euros.
Sigue el escarnio para el común de los mortales porque mientras las pensiones de miseria que se cobran en este País se “revalorizan” en un 0,25%, fijándose como pensión máxima 2.554,49 euros mensuales, aparte pagas extras, con cuantía máxima anual de 35.762,86 euros. 
Mientras diputados y senadores, al tiempo que alargan la edad de jubilación y endurecen las normas para llegar a ella para los trabajadores, siguen disfrutado del máximo en pensiones con periodos mínimos de cotización, que se pagan cuando procede de las propias cámaras, además de disfrutar de un plan de pensiones en las que éstas también aportan dinerito de todos. No hace falta hablar de la posibilidad de compatibilizar pensiones. Además de las conocidas ventajas fiscales por la falta de tributación en casi un 30% de lo que perciben.

Para quién no lo tenga claro, la forma de insuflar dinero en la economía y de paso dinamizarla, es ponerlo en el mercado a través de los bancos, pero éstos prefieren tapar sus agujeros, así que de momento tenemos poco crédito y además muy caro, pero es que la situación que se lee en los presupuestos no invita a otra cosa.

Pero la cosa no termina aquí, si alguien quería congelar todavía más la economía, sólo hay que mirar a la parte fiscal, es decir, a los impuestos: respecto a las normas fiscales, seguimos con el recargo en el IRPF y no se actualizan los mínimos personales ni los tramos de tributación, lo que significa una subida de IRPF para todos. Sufrimos un IVA casi inasumible, que recorta nuestros sueldos sin piedad.

Para terminar y como prueba incuestionable de que se gobierna para los poderosos, se ha vuelto a congelar SMI e IPREM, éste último el índice que sirve para determinar de forma definitiva el acceso a becas y determinadas ayudas como becas, subvenciones, o el subsidio por desempleo por ejemplo. Por si fuera poco un noticia de estos días nos dice que el recibo de la Luz ha subido un 46% en cuatro años, no quiero acordarme de lo que han subido otros recibos o tasas como basura, agua, etc...

En fin con estas expectativas, no se atisba una recuperación cercana, si no más bien recortes, falta de inversión en lo público, excepto para los amiguetes y determinados cuerpos, en fin ya se sabe, siguen los recortes, aunque camuflados y así seguiremos sin economía, sin despegue y sin solución.