En alguna entrada pasada comentaba que sin dinero no hay economía.
Vistos los Presupuestos Generales del Estado parece que la tónica va a ser la
misma, y sólo un cambio coyuntural y desde luego alejado de las pretensiones o
previsiones gubernamentales pueden hacer cambiar un poco las cosas.
El gobierno, se ha propuesto entre sus objetivos reducir el déficit público de la Administración Central al 3,7% del PIB, que supondrá una reducción del del 4,7% sobre el presupuesto de los Ministerios de media, reduciendo el gasto algo más de 35.000 millones de euros.
Sigue el escarnio para el común de los mortales porque mientras
las pensiones de miseria que se cobran en este País se “revalorizan” en un
0,25%, fijándose como pensión máxima 2.554,49 euros mensuales, aparte pagas
extras, con cuantía máxima anual de 35.762,86 euros.
Mientras diputados y senadores, al tiempo que alargan la edad de
jubilación y endurecen las normas para llegar a ella para los trabajadores,
siguen disfrutado del máximo en pensiones con periodos mínimos de cotización,
que se pagan cuando procede de las propias cámaras, además de disfrutar de un
plan de pensiones en las que éstas también aportan dinerito de todos. No hace
falta hablar de la posibilidad de compatibilizar pensiones. Además de las
conocidas ventajas fiscales por la falta de tributación en casi un 30% de lo
que perciben.
Para quién no lo tenga claro, la forma de insuflar dinero en la economía y de paso dinamizarla, es ponerlo en el mercado a través de los bancos, pero éstos prefieren tapar sus agujeros, así que de momento tenemos poco crédito y además muy caro, pero es que la situación que se lee en los presupuestos no invita a otra cosa.
Para quién no lo tenga claro, la forma de insuflar dinero en la economía y de paso dinamizarla, es ponerlo en el mercado a través de los bancos, pero éstos prefieren tapar sus agujeros, así que de momento tenemos poco crédito y además muy caro, pero es que la situación que se lee en los presupuestos no invita a otra cosa.
Pero la cosa no termina aquí, si alguien quería congelar todavía
más la economía, sólo hay que mirar a la parte fiscal, es decir, a los
impuestos: respecto a las normas fiscales, seguimos con el recargo en el IRPF y
no se actualizan los mínimos personales ni los tramos de tributación, lo que
significa una subida de IRPF para todos. Sufrimos un IVA casi inasumible, que
recorta nuestros sueldos sin piedad.
Para terminar y como prueba incuestionable de que se gobierna para los poderosos, se ha vuelto a congelar SMI e IPREM, éste último el índice que sirve para determinar de forma definitiva el acceso a becas y determinadas ayudas como becas, subvenciones, o el subsidio por desempleo por ejemplo. Por si fuera poco un noticia de estos días nos dice que el recibo de la Luz ha subido un 46% en cuatro años, no quiero acordarme de lo que han subido otros recibos o tasas como basura, agua, etc...
Para terminar y como prueba incuestionable de que se gobierna para los poderosos, se ha vuelto a congelar SMI e IPREM, éste último el índice que sirve para determinar de forma definitiva el acceso a becas y determinadas ayudas como becas, subvenciones, o el subsidio por desempleo por ejemplo. Por si fuera poco un noticia de estos días nos dice que el recibo de la Luz ha subido un 46% en cuatro años, no quiero acordarme de lo que han subido otros recibos o tasas como basura, agua, etc...
En fin con estas expectativas, no se atisba una recuperación
cercana, si no más bien recortes, falta de inversión en lo público, excepto
para los amiguetes y determinados cuerpos, en fin ya se sabe, siguen los
recortes, aunque camuflados y así seguiremos sin economía, sin despegue y sin
solución.